El artista y la modelo
La polarización política se extendía por Europa;
en España, se declaró la Segunda República, cuya constitución, pese a la
libertades adquiridas, no consiguió un acuerdo en áreas claves con la derecha
conservadora, profundamente implantada en las zonas rurales, y con la Iglesia
católica, que fue despojada de las escuelas y subsidios públicos; en el resto
de Europa se dio el auge de los gobiernos totalitarios, especialmente el
fascismo en Alemania e Italia y el estalinismo en la Unión Soviética. Todo ello
en el marco de una depresión económica a escala mundial.
El 25 de octubre de 1931 Picasso cumplió
cincuenta años, y publicó Las metamorfosis de Ovidio, para Albert Skira, en
Lausanne, un total de quince aguafuertes a página completa y otros quince a
media página que llevaba trabajando desde el año anterior.216
En esta serie de grabados Picasso remite a la simplicidad del dibujo clásico, describiendo con
claridad los objetos y los seres, como hará en la Lisístrata de Aristófanes, publicada en
1934.220 El 12 de noviembre
Ambroise Vollard publicó
La obra maestra desconocida de Balzac, con trece aguafuertes de Picasso, en los
que incide en el tema del artista y la modelo. En la novela, Balzac plantea el
conflicto del artista entre completar la obra y alcanzar la perfección, que se
refleja en el aguafuerte de la serie titulado Pintor y modelo tricotando,218
en el que el pintor transforma el prosaico motivo en una elegante caligrafía curvilínea.
En diciembre de 1931 pintó El escultor (Museo
Picasso, París) sobre el tema del artista y la modelo, reveladora de la
naturaleza de la relación entre Picasso y Marie-Thérèse; el escultor contempla
el busto que ha creado, con el característico perfil clásico, mientras la
modelo está sentada al fondo, subordinada al artista y la obra creada. Inició
también una serie de retratos de Marie-Thérèse en un sofá, donde su joven
amante sale de los márgenes para ocupar una posición central, de «imperturbable
grandeza y seguridad». También pintó Mujer con estilete (Muerte de Marat), que
tras la fuente histórica refleja el rencor creciente hacia los celos y la
posesividad de Olga.
En marzo de 1932 culminó la serie de mujeres
durmiendo con Joven delante del espejo (MoMA, Nueva York), donde se combinaban
el contorneado negro y las formas orgánicas de los grandes bodegones de 1931 en
una de las imágenes de Marie-Thérèse más simbólicas y «multievocativas» creadas
por Picasso.
En junio se presentó una retrospectiva en las
Galeries Georges Petit de París, con doscientas veinticinco pinturas, siete
esculturas y seis libros ilustrados seleccionados por el propio Picasso, que
abarcaban desde el periodo azul hasta sus últimos retratos de 1932. La reacción
de la crítica no fue positiva, moviéndose entre la cautela y la negatividad.
Parece ser que durante esta exposición Olga descubrió la existencia de
Marie-Thérèse, lo que provocó «escenas incandescentes» de celos por su parte,
aunque no se produjo el enfrentamiento entre ambas mujeres que Picasso temía.
La exposición se repitió en septiembre en la Kunsthaus Zürich.
Mientras Olga y Pablo veraneaban en
Juan-les-Pins, Picasso lo hacía en Boisgeloup con Marie-Thérèse, donde continuó
trabajando en desnudos durmientes, escenas de playa y algunas esculturas de
pequeño tamaño. También realizó varios dibujos de la serie de La Crucifixión de
Grünewald. A su vuelta a París en otoño prosiguió con los retratos de
Marie-Thérèse en un sofá y los dibujos sobre La Crucifixión de Grünewald. En
octubre, Christian Zervos comienza la publicación de un catálogo razonado
(París: Cahiers d'Art) de la obra de Picasso; entre 1932 y 1974 aparecieron
veintiocho volúmenes, que comprenden más de 16 000 obras
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