viernes, 12 de julio de 2019


El artista y la modelo

La polarización política se extendía por Europa; en España, se declaró la Segunda República, cuya constitución, pese a la libertades adquiridas, no consiguió un acuerdo en áreas claves con la derecha conservadora, profundamente implantada en las zonas rurales, y con la Iglesia católica, que fue despojada de las escuelas y subsidios públicos; en el resto de Europa se dio el auge de los gobiernos totalitarios, especialmente el fascismo en Alemania e Italia y el estalinismo en la Unión Soviética. Todo ello en el marco de una depresión económica a escala mundial.
El 25 de octubre de 1931 Picasso cumplió cincuenta años, y publicó Las metamorfosis de Ovidio, para Albert Skira, en Lausanne, un total de quince aguafuertes a página completa y otros quince a media página que llevaba trabajando desde el año anterior.216​ En esta serie de grabados Picasso remite a la simplicidad del dibujo clásico, describiendo con claridad los objetos y los seres, como hará en la Lisístrata de Aristófanes, publicada en 1934.220​ El 12 de noviembre Ambroise Vollard publicó La obra maestra desconocida de Balzac, con trece aguafuertes de Picasso, en los que incide en el tema del artista y la modelo. En la novela, Balzac plantea el conflicto del artista entre completar la obra y alcanzar la perfección, que se refleja en el aguafuerte de la serie titulado Pintor y modelo tricotando,218​ en el que el pintor transforma el prosaico motivo en una elegante caligrafía curvilínea.

En diciembre de 1931 pintó El escultor (Museo Picasso, París) sobre el tema del artista y la modelo, reveladora de la naturaleza de la relación entre Picasso y Marie-Thérèse; el escultor contempla el busto que ha creado, con el característico perfil clásico, mientras la modelo está sentada al fondo, subordinada al artista y la obra creada. Inició también una serie de retratos de Marie-Thérèse en un sofá, donde su joven amante sale de los márgenes para ocupar una posición central, de «imperturbable grandeza y seguridad». También pintó Mujer con estilete (Muerte de Marat), que tras la fuente histórica refleja el rencor creciente hacia los celos y la posesividad de Olga.
En marzo de 1932 culminó la serie de mujeres durmiendo con Joven delante del espejo (MoMA, Nueva York), donde se combinaban el contorneado negro y las formas orgánicas de los grandes bodegones de 1931 en una de las imágenes de Marie-Thérèse más simbólicas y «multievocativas» creadas por Picasso.
En junio se presentó una retrospectiva en las Galeries Georges Petit de París, con doscientas veinticinco pinturas, siete esculturas y seis libros ilustrados seleccionados por el propio Picasso, que abarcaban desde el periodo azul hasta sus últimos retratos de 1932. La reacción de la crítica no fue positiva, moviéndose entre la cautela y la negatividad. Parece ser que durante esta exposición Olga descubrió la existencia de Marie-Thérèse, lo que provocó «escenas incandescentes» de celos por su parte, aunque no se produjo el enfrentamiento entre ambas mujeres que Picasso temía. La exposición se repitió en septiembre en la Kunsthaus Zürich.
Mientras Olga y Pablo veraneaban en Juan-les-Pins, Picasso lo hacía en Boisgeloup con Marie-Thérèse, donde continuó trabajando en desnudos durmientes, escenas de playa y algunas esculturas de pequeño tamaño. También realizó varios dibujos de la serie de La Crucifixión de Grünewald. A su vuelta a París en otoño prosiguió con los retratos de Marie-Thérèse en un sofá y los dibujos sobre La Crucifixión de Grünewald. En octubre, Christian Zervos comienza la publicación de un catálogo razonado (París: Cahiers d'Art) de la obra de Picasso; entre 1932 y 1974 aparecieron veintiocho volúmenes, que comprenden más de 16 000 obras

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